Pedro y su maestra
Pedro era un niño de muy mal estabilidad económica, no era muy buen estudiante que hasta algunos profesores y compañeros le tenían pereza, pasaba el tiempo y llegaba la hora de que sus maestros copiaran la opinión en la hoja de vida de Pedro.
Algunos maestros copiaban que era un niño cochino, no era atento a las clases, siempre iba con una actitud negativa hacia a la clase, y nunca tenía un comportamiento agradable, nunca sus hojas de vida tenían buenos conceptos de Pedro.
Nunca los profesores se sentaban a dialogar con él para ver cuál era motivo del por qué no se dedicaba a su estudia y el porqué siempre iba un poco desagradable.
Un día una maestra opinó en la hoja de vida de Pedro que su madre había muerto y que su padre no le dedicaba el tiempo correspondiente.
Al pasar el tiempo los alumnos le llevaron muchos regalos a la maestra, el regalo de Pedro era el más pobre y sus compañeros se lo burlaban la maestra saco una pulsera de perlas un poco oxidada y más aun que le faltaban algunas perlas, también saco un frasco de perfume ya un poco acabado la maestra se puso la pulsera y se roso un poco de perfume y Pedro la abrazo y le dijo que olía su madre.
Pedro y su maestra se convirtieron en muy buenos amigos Pedro fue creciendo y fue siendo un muy buen alumno.
Pedro entro a una universidad y siempre estaba en contacto con su maestra que con su amor se había convertido casi en su madre,
Pedro conoció una mujer bella y buena al poco tiempo se casaron y Pedro por su gratitud decidió decirle a su maestra que fuera o que ocupara el lugar de su madre en la boda ,la maestra muy alegre decidió usar la pulsera y untarse el perfume que Pedro le había regalado .
La maestra y Pedro siempre tuvieron una muy buena relación y siempre agradecidos ,y muy alegres se mantenían en contacto.
SEGUNDA REFLEXION
Los pequeños angelitos
Ve a dios ahí en el cielo,
Dándole ordenes a los angelitos,
Quienes escuchaban atenticos,
Lo que debían hacer.
Ve los ahí tan tiernecitos,
Mirando con sus ojitos,
Al gran salvador nuestro.
A quienes sin importar su labor en la tierra,
Como personitas anormales,
Llegaron a distintas familias,
A brindarle su amor.
Para que así sus familias,
Los guiaran y comprendieran,
Y que sin importar sus defectos,
Pues seguían siendo,
TERCERA REFLEXION
EL ABUELO Y LA PEQUEÑA COBIJA
Un día José un hombre de muy alta edad que se sentía muy solo y abandonado decidió buscar a su hijo Samuel para compartir sus últimos días con la familia de su hijo.
José decidió decirle a su hijo que si lo dejaba vivir en su casa, que él no le daría brega y que se podía acomodar en algún pequeñito lugar, Samuel sin estar seguro le dijo que si pero que no habrá mucho lugar, que no había donde dormir y que no quería incomodar a sus hijos en la pieza.
Samuel mando llamar a sus hijos y le comento que su abuelo viviría en la casa pero que no se preocuparan por incomodarse en la pieza por que el abuelo viviría en el patio, al llegar la noche Samuel llamo ase hijo y le pidió que le llevara una cobija a su abuelo para poder dormir en el patio.
El pequeño niño le llevo la cobija a su abuelo y llevo unas tijeras y comenzó a partir la cobija, cuando Samuel lo vio lo regaño y le dijo que porque partía la cobija
Entonces el pequeño niño le dijo a su padre que la mitad era para el abuelo y que la otra mitad para el cundo estuviera viejito y necesitara la ayuda de el
CUARTA REFLEXION.
La abuela invisible.
Nuestros abuelos a pesar de su larga edad necesitan de nuestro amor y más aun de toda nuestra comprensión.
Los abuelos se convierten en niños por este motivo debemos llevarlos a pasear.
Sacarlos a caminar sin importarnos el lento paso que tiene nuestros abuelos.
Ellos necesitan que los aguamos sentir importantes de que le sirven un poco a la sociedad y más aun que pueden ser muy buena ayuda para nuestra vida.
Debemos tener una mente abierta para ellos ya que han recorrido más años de vida y sus experiencias pueden ser concejos para nosotros.
Ellos pueden ser la salvación de que caigamos a un largo vacio.
No seamos orgullosos, queramos y respetemos a nuestros abuelos y hagámoslos sentir importantes y no hagamos que ellos piensen que son unos abuelos invisibles.
QUINTA REFLEXION.
La vida de Ana Sofía.
Ana Sofía es una niña que vivía muy aburrida y desde pequeña nunca quiso saber que le darían cuando cumpliera sus quince años, sus padres tampoco se preocupaban por ella en esta familia nunca avía unión entre ellos.
Cuando Ana Sofía creció se enfermo del corazón y necesitaba un corazón pues sus padres no la quisieron ayudar y el día de su cumpleaños el peor regalo fue la muerte.
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